Nuestra Historia

Somos un pequeño emprendimiento, creado como un negocio familiar, que desde 2006 desarrolla una línea de cosmética natural en base al agua de lluvia. Los fundadores reunieron sus experiencias profesionales, Matías Vicente (bioquímico con estudios de doctorado en biología molecular en Michigan State University, USA) y su esposa y socia Patricia Ibáñez (estudios de Bellas Artes e historia del arte en Italia y España).
Como opción de vida, dejaron su vida en la ciudad y se sumergieron para aprender y experimentar de manera profunda la naturaleza en una comunidad indígena Mapuche. Y para hacer una pequeña economía comenzaron esta pequeña empresa con los materiales y conocimientos que disponían.

Hoy en una nueva etapa, junto a 2 nuevos socios y amigos, Agualluvia busca llegar a más personas. Dando la posibilidad de volver a lo natural a través de la Biocosmética Austral.

Equilibrio con el Entorno

Como amigos y socios de Agualluvia nos hemos propuesto contribuir de manera activa y responsable con el entorno y medio ambiente. Nuestros productos nacen de nuestra experiencia con la naturaleza, de la necesidad de estar en contacto con lugares limpios y vivos. A medida que nos conectamos con un bosque o con un rio, podemos sentir que nuestra mente se calma, nuestros pensamientos  se apaciguan y podemos ver con claridad. No hay creación del hombre que pueda entregar esta experiencia.
Nuestros jabones son fabricados con productos naturales y de una manera totalmente artesanal, intentando extraer lo mejor de las hierbas medicinales como el matico, menta, lavanda, de la miel, de la avena, de la rosa, entre otros.   Cada elemento tiene sus secretos y utilizados en la justa medida nos entrega lo mejor de sus propiedades…. Esperamos que a través de los jabones y productos Agualluvia puedan tener esta experiencia!.